Todavía hoy se sigue hablando del «misterio etrusco», debido a sus peculiaridades etnográficas, lingüísticas, religiosas, políticas y culturales, que hacen a los etruscos tan diferentes de los demás pueblos de la Italia antigua. Los príncipes etruscos se representaban a ellos mismos sentados en tronos, acompañados de sirvientes, a la manera de los reyes de Lidia y Persia. ¿Se trata de un pueblo oriental que migró desde Asia Menor y se estableció en la Toscana, tal y como afirmaba el historiador griego Heródoto? ¿O eran habitantes autóctonos, tal y como defensaba Dionisio de Halicarnaso en la época del emperador Augusto?
El pueblo etrusco es el más conocido de todos los que ocuparon la península italiana durante la antigüedad. En dos escasos siglos, entre el X y el IX a.C., llegaron a dominar una gran parte de la Italia prerromana: la actual Toscana y una parte de Umbría y del Lacio septentrional. La misma Roma, una ciudad latina importante, estuvo sometida a la influencia política y cultural de Etruria,